Un día escrito en el Cortijo del Coco

CORTIJO DEL COCO (ANTIGUO CORTIJO DEL GRANAINO)

Me habían invitado a una comida en el cortijo del Coco, enclavado entre la cortijada de los Cuatro Vientos y el cortijillo de Adolfo, situado este al lado del arroyo del Cajón que vierte sus aguas en la cercana laguna de Fuente de Piedra. El Cotillo, El Tesorillo, la zanja de Villegas y el llano Málaga que une estos parajes con la laguna de Fuente de Piedra.

Salí del pueblo temprano y me siguió el Bobby, un perro de mil sangres que no juega ningún papel en la defensa de la vivienda ni de los dueños, porque se asusta de un ratón.... ¡es muy flamenco!, corre detrás de los vehículos ladrando y siempre anda buscando perras en celo. Hacía ademanes de volverse a casa, pero me seguía por el camino por el que suelo ir con frecuencia con mis galgos, esta vez no los lleve. Porque tiene el Coco en su cortijo una mastina de gran alzada que no se dedica hacer amigos entre los perros que invaden su territorio y los suele recibir de uñas.

Recordaba caminando paisajes de mi infancia y de mi juventud, entonces no había tantos olivos, lo que otrora era tierra calma es hoy olivar con riego por goteo. El cortijo está preparado para dos funciones, casa de labor agraria que alberga tractores, arados... con una plantación de olivar joven y también se usa para turismo rural. Sus muebles son de época, paredes anchas, tejas moriscas, la cal blanca, los cuadros que cuelgan en sus paredes, la chimenea grande...típica de cortijos antiguos y las llaves de la luz de madera.

A la luz de la leña, requemándose, cuantas conversaciones, cuantas ilusiones, cuantas frustraciones, cuantas declaraciones de amor, cuantas jornadas de trabajo, cuanto esparto se ha entrelazado en las largas noches, cuantos jornaleros empapados por la lluvia se habrán secado en ella, cuantas tostadas doradas a fuego lento a la distancia que daba el palillo de olivo fabricado a modo de guizque, cuantas trébedes con sartenes, ollas, cuantos potajes, migas, gachas para llenar lebrillos y dar de comer al gran grupo de jornaleros. El fuego que fue junto a la rueda los dos grandes inventos de la humanidad, no puede faltar en un cortijo, cuya vida gira por completo entorno a la chimenea.

Hay un patio que rodea el cortijo, tal si fuera muralla de Ávila, que cuenta con una letra flamenca. Patio de grandes dimensiones, herencia de arquitectura árabe, en el patio delantero hay unas piedras y una barbacoa, donde estaban preparando desde las primeras horas de la mañana carne de gamo y ciervo. Antonio Gallardo era el cocinero aficionado y aportó dada su condición de cazador las viandas. Más tarde llegaría Epi, que ha sido concejal del ayuntamiento de Humilladero durante varios años y ha regentado un pub muy famoso en toda la comarca, que le ha hecho conocedor de la noche y le ha dado acceso a secretos de Estado. Poco a poco fueron llegando hasta completar el número de personas invitadas como Álex, Sergio cocinero del bar Karma que lo dirige con éxito con solo veintiséis años con formación en el País Vasco, la mejor universidad de cocineros de España. También se incorporó Rogelio y el Coco hijo que ha jugado en varios equipos de fútbol como el Écija, Cáceres, Novelda y ahora el Antequera. Finalmente llegó Antonio Fuentes, que no ha adquirido todavía la puntualidad inglesa, corresponsal deportivo de la Cadena SER en Inglaterra y ahora de Onda Cero, y autor de éxito con la biografía del futbolista del FC Barcelona, Luis Suárez.

Los padres del Coco, Antonio y Mari de los que soy amigo desde niño, nos acompañaron en esa maravillosa mañana y es que la comida estaba hecha desde el cariño, empeño y profesionalidad; la compañía era agradable y el marco era incomparable con la laguna a tiro de piedra y entre olivares nuevos, no se puede pedir más.

En la tertulia surgieron varios temas a destacar, entre ellos las batallitas en Conil de la Frontera, Ibiza... de los más jóvenes que dicen ellos que terminaron ejerciendo el liderazgo en la noche. No faltaron batallas de mi época de parlamentario, ni unos trucos de magia que el Coco grabó con su video en un intento de averiguar el truco sin lograrlo. El estado de ánimo lo resumió Antonio Fuentes “estos momentos en mi tierra, con mi gente no los cambio por nada, ni si quiera por Gran Bretaña ni por los cuarenta países de la Commonwealth“, al tiempo que con su teléfono móvil reservaba un billete para Londres por diez euros.


Antonio Romero Ruiz Exparlamentario de IULV-CA. Escritor. Cortijo del Coco, abril 2017

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